sábado, 17 de noviembre de 2012

ISRAEL ES LA NIÑA DE SUS OJOS

Por: Jonathan Colina



Shalom, cuando evaluamos el problema del medio oriente y el conflicto que existe entre ellos siempre surgen comentarios en contra de Israel como resultado del antisemitismo que se ha aceptado por tanto tiempo y que de alguna manera todos desean la destrucción del pueblo escogido, no comprendiendo que mas allá de una enemistad geopolítica existe un propósito profético que descansa en el creador y Padre de todo Israel. 

Todo ello es la trampa que el maligno ha proporcionado para que el ser humano y sobretodo el creyente camine en maldición, pues la misma escritura en relación a Israel dice: “Bendeciré a los que te bendijeren y maldeciré a los que te maldijeren” (Génesis 12:3), por eso el arma que ha utilizado el maligno se llama antisemitismo (odio desmedido a Israel) porque sabe que mientras exista ese odio las personas no podrán ser prosperadas ni muchos menos le podrá brillar la luz del Padre. Recordemos que maldecir a Israel no es simplemente decir "maldito", si no tener un concepto menor de Israel, menospreciarlo, desacreditarlo, injuriarlo, tenerlo en poco, ridiculizarlo; cuando tenemos dicha actitud en contra de Israel, estamos demostrando el desacuerdo con la voluntad del Eterno que fue quien lo escogió para ser pueblo suyo entre todas las naciones, no por ser el mejor sino que era el más insignificante (Deuteronomio 7:7-9), pues la grandeza de Israel no está en el pueblo, sino en el Padre que lo guarda y que nunca se adormece (Salmos 121:4-5). 

Evidentemente la guerra, el odio y la destrucción de Israel siempre ha estado planeada por sus enemigos y aunque muchos han sido destruidos por tantos imperios todavía prevalecen porque tienen al Padre de los ejércitos que está por encima de todo ejercito de hombres. Tanto los imperios Nazis, Romano, Babilonio, Asirio y griego se han desvanecido, así también personalidades como Antíoco Epifanes quien le vino una enfermedad; una plaga incurable que acabo contra su vida; el mismo Martin Lutero quien de manera inesperada sufrió dolores en el pecho y allí murió, del mismo modo Adolf Hitller quien atentó contra su vida suicidándose. Así también hay muchos que siendo enemigos de Israel y anhelando su destrucción son más bien destruidos por el Eterno (Jeremías 30:11; 46:28) y su final es miserable.

Razón tenía el padre de la literatura americana que en relación a los judíos escribió lo siguiente: “Si las estadísticas son correctas, los judíos constituyen el uno por ciento de la raza humana. Es como una nebulosa partícula de polvo dentro del polvo estelar perdido en la grandeza de la Vía Láctea. Realmente no debería escucharse casi nada acerca del judío, sin embargo, se oye acerca de él, y siempre se ha oído. Es tan prominente en el planeta como cualquier otra persona, y su importancia comercial está extremadamente fuera de proporción dado su pequeñísimo tamaño. Sus contribuciones a la lista de grandes nombres en el mundo en literatura, ciencia, arte, música, finanzas, medicina, aprendizaje tenaz, etc. Están también fuera de proporción por la mínima cantidad de sus miembros. Ha peleado de una manera excepcional en el mundo, en todas las épocas; y lo ha hecho siempre con las manos atadas. Podría ser infructuoso y tener una buena excusa para serlo. Los imperios Egipcios, Babilonios y Persas, crecieron, llenaron el planeta con sonido y esplendor, y después desaparecieron como parte de un sueño. Después aparecieron los Griegos y los Romanos e hicieron mucho ruido pero también desaparecieron. Otros pueblos, asimismo, han crecido y mantenido su antorcha prendida por algún tiempo, pero finalmente se les apagó y ahora viven en la oscuridad o ya no existen. El Judío estuvo ahí, observó todo y les ganó a todos, pues ahora es lo que siempre fue, no ha mostrado decadencia ni pérdidas por los años, ni se han debilitado sus partes, tampoco han disminuido sus energías; se han mantenido alertas y su mente agresiva no se ha adormecido. Todo es mortal excepto el Judío; todas las demás fuerzas pasan, pero él se mantiene” (Mark Twain).

Es imposible comprender que muchos escritores tengan más revelación que aquellos que dicen llamarse cristianos y que aun ven a Israel como desechado cuando el mismo Pablo dice que ninguna manera porque si el Padre lo fuera hecho el también hubiera sido desechado (Romanos 11:1).
Lamentablemente muchos siguen cegados por el maligno, ignorando que el rey justo es quién protege a su pueblo porque es la niña de sus ojos (Zacarías 2:8), porque es donde viene su simiente bendito (El Mesías), porque es su especial tesoro y donde habitara su gloria. 
Solo los que oran por la paz de Israel y que aman a ese pueblo escogido serán prosperados (Salmos 122:6), los que lo maldicen y quieren destruirlo tarde o temprano llegara su ruina, enfermedad, miseria y muerte. 

¡EL PADRE GUARDA A LA NIÑA DE SUS OJOS! @Jonathanor7


sábado, 20 de octubre de 2012

¿Por qué tantos delincuentes?





Por: Jonathan Colina


Shalom, cada vez estamos viviendo tiempos de crisis, donde el ser humano está sumergido en un caos emocional, en un miedo rotundo y despavorido por la situación de la inseguridad.

La tranquilidad y la paz se han ausentado de nuestra sociedad, solo impera la desesperación al ver que todo va convulsionando, en medio de tanta maldad y corrupción que opera en medio de nosotros. Ya las personas no tienen el mismo deseo de prosperar o establecer un negocio que le genere una fuente de ingreso y así vivir mejor, porque simplemente está latente el temor de ser otra víctima de los delincuentes.

Para muchos al ver la situación asumen que ya todo está perdido, para otros solo tienen una esperanza en un Gobierno o en una autoridad para solventarlo, pero nunca logramos evaluar el problema desde la raíz y así erradicar esta situación que cada vez mas va de mal en peor.

Entonces, ¿cuál es la raíz o el por qué de tantos delincuentes? Principalmente porque el ser humano y sobre todo los Padres no se han tomado la tarea de criar a sus hijos por el buen camino de la moral, los valores, principios y ética. Los han dejado a la deriva del camino torcido donde impera el engaño, la corrupción y la maldad. De allí la falta de Educación de los hijos que crecen con un vacio, desprovisto de atención y completo descuido de sus Padres, aparte la carente formación y disciplina, así como también la ausencia de los principios de aquel que lo creo; por eso el Salmista expresa que el joven solo guardara puro su camino cumpliendo la palabra de aquel que le dio la vida (Salmos 119:9).

El gran problema es que el vacio del Eterno en la vida de todos los Padres se extiende a los hijos y así paulatinamente por todas las generaciones, hasta lo que tenemos hoy día: una generación corrupta y malvada que mora en valle de muerte. Recordemos que una autoridad o un Gobierno no cambian esto, quizás mejore las condiciones de inseguridad. Quienes tienen el poder para hacerlo son los Padres responsables y comprometidos que desde su casa erradiquen el mal de criar delincuentes. Es evidente que el Gobierno pudiera acabar un poco con la inseguridad, pero si los Padres siguen con este error de crianza, resurgirá otra generación de delincuentes.

Son muchos los motivos erróneos de crianza y esto se evidencia cuando los Padres le dan todo lo que su hijo le pide, no sabiendo que de esa manera el hijo crecerá pensando que tiene derecho a obtener todo lo que desea y aun peor cuando no lo tenga hará hasta lo imposible para conseguirlo.

Muchos Padres suelen reírse cuando sus hijos emiten malas palabras y ofenden a sus mayores, pero solo está contribuyendo a que el hijo piense que decir malas palabras es un juego y que irrespetar a sus mayores es divertido.

Es común que los Padres no orienten a sus hijos en el área espiritual, con la excusa de que él “no entiende”, pero el mismo Padre celestial y creador de vida dice que instruyamos al niño en el camino que ha de seguir para que cuando sea grande no se aparte de él (Proverbios 22:6).

Otros por el normal suelen privar al hijo de la disciplina y corrección cuando violentan alguna norma, olvidando que su hijo crecerá pensando que no existen leyes en la sociedad ni deberes que cumplir.

Muchos Padres son alcahuetes cuando arregla los desordenes que causan los hijos, pero solo le esta contribuyendo a que no tenga responsabilidades porque otro le hará el favor de asumírselas.

También cometen el error de permitir que su hijo vea cualquier programa de televisión y para nadie es un secreto la contaminación programática que carece de educación, es por ello que crecerá con una mentalidad abierta a tantas cosas corrompidas que le ofrecen el mundo televisivo, entre eso hacerle el mal a alguien, robarle, engañarlo, entre otros.

El otro error es darle al hijo todo el dinero que pida (para la sociedad esta acción es vista como ser un “buen padre”), no entendiendo que el hijo crecerá pensando que obtener dinero es fácil y no dudará en robar para conseguirlo.

El afán de los Padres por defender a sus hijos frente a vecinos, Pastores, Maestros, Policías entre otros, cuando él no tiene la razón, es contribuir a que su hijo crezca con la mentalidad que el siempre está bien y son los otros que están mal.

El deber como Padre es forjarle a su hijo un carácter distinto a los que conforman este mundo para que no sea uno más del montón si no que marque la diferencia entre ellos.

Ser Padre no es tarea fácil; hoy día no encuentran un método para criar a sus hijos y tarde a temprano se le escapan de las manos, pero es evidente que solo el manual de instrucción creado por aquel que te obsequio a tu hijo, puede salvarlo del lazo destructivo de este mundo.

“He aquí, un regalo del Eterno son los hijos y una recompensa el fruto del vientre” (Salmos 127:3).
No permitamos que ese regalo se convierta en un instrumento de la inseguridad y el causante de atentar contra muchas vidas inocentes.


“No escatimes corregir al muchacho, si lo castigas con vara, no morirá” (Proverbios 23:13). 
Es mejor corregirlo a tiempo en su casa, que otros lo corrijan peor en la calle y aun más triste que vaya a parar en una celda donde le causen la muerte.


“Palos y reprensiones meten en razón, pero el muchacho CONSENTIDO avergonzará a sus Padres” (Proverbios 29:15).
No consentir mucho al niño, lo ideal es enseñarle a ganarse las cosas y a ser esforzado y valiente desde pequeño. A veces es menester corregirlo con la vara para hacerlo tomar conciencia y que logre entrar en razón, el problema es que los padres le suele doler el pegarle a sus hijos.


“El que escatima el castigo aborrece su hijo, El que lo ama, temprano lo corrige” (Proverbios 13:24).
Corregirlo a tiempo es tarea de todo Padre, ellos entienden más que nosotros, dejemos a un lado el paradigma que son inocentes; desde pequeño hay que formarle su carácter e impartirle identidad.

Indiscutiblemente, el poder traer hijos al mundo es una bendición del altísimo, pero mayor bendición es criarlo en integridad y justicia para que sean hijos bendecidos, en lugar de ser victimarios de la delincuencia.


¡PADRES, EN SUS MANOS ESTA LA SOLUCION! @Jonathanor7


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sábado, 6 de octubre de 2012

Habitando bajo el abrigo del Altísimo




Por: Jonathan Colina 

 Shalom, los días pasan, la ciencia se aumenta, la maldad se acrecienta y las personas siguen siendo las mismas y hasta peor, no importando el beneficio colectivo, sino el propio, de allí la apatía por la unión, solo impera el egoísmo y corrupción. 

Estamos viviendo tiempos cada vez más difíciles, en los cuales suelen verse el enfriamiento del amor y la ignorancia de los valores y principios y por sobretodo la indiferencia a la moral y la ética. Muchas personas hacen caso omiso, solo luchan por convicciones propias, intereses personales y el enriquecimiento en su vida para satisfacerse de lo material; no tomado en cuenta que todo eso en definitiva se convierte en una bomba de tiempo, pues de alguna manera caen en trampas y en muchas codicias insensatas y dañinas, las cuales hunden al ser humano en destrucción y perdición; ciertamente la raíz de todos los males es el amor al dinero (1 Timoteo 6:9-10). 

En todo el mundo vemos avances tecnológicos, pero en ningún lado vemos el cambio o avance humano, se ha quedado estancado en la maldad, imperando en el engaño y las acciones perjudiciales que atentan con sus vidas. Una muestra fehaciente es ver como la inseguridad azota al ser humano cada vez más, pero es evidente que todo tiene una raíz o una causa, en este sentido la falta de educación de los hijos que crecen con un vacio, por la falta de atención y completo descuido de sus padres, aparte la carente formación y disciplina, así como también la ausencia de los principios de aquel que lo creo; de allí que el salmista expresa que el joven solo guardara puro su camino cumpliendo la palabra de aquel que le dio la vida (Salmos 119:9).

 El vacio del creador en la vida de todos los Padres, se extiende a los hijos y así sucesivamente por todas las generaciones, hasta lo que tenemos hoy día: una generación corrupta y malvada, que cada vez mas va convulsionando, morando en valle de muerte, negándose a habitar bajo el abrigo del Altísimo, donde existe la única esperanza. 

El cambio y la rectificación del mundo debe ser responsabilidad de todos, porque si queremos cambiar el mundo comencemos primero por cambiar nosotros; si cambiamos nosotros cambiara nuestra familia, nuestro entorno; si cambia nuestra familia cambia la sociedad y si cambia la sociedad cambia la ciudad, si cambia la ciudad progresivamente cambiara los estados y por ende el país, pero si cambia los países cambiara el mundo, pero tengamos claro que no podemos cambiar el mundo, si antes no cambiamos nosotros mismos. 

Si los Padres siguen siendo irresponsables para traer al mundo muchos hijos con diferentes mujeres sin tener los recursos, eso genera un crecimiento en la pobreza, pero también si lo descuida, no lo forma, capacita, disciplina ni orienta, le generaría un vacio de educación, lo cual posteriormente se traduciría en un delincuente y fuese cómplice de los que promueven la inseguridad. Una generación que crezca con tantos vacios y necesidades, es una generación que apuesta a la violencia, porque para ellos es más fácil ser amigo de lo ajeno, que trabajar honestamente y ganarse el sustento. La perversión y corrupción está en su máximo nivel, que muchas personas se hacen ricos a costillas de otros, solo ocupan un puesto de trabajo por convicción. 

Por otro lado vemos la contaminación en todos los ámbitos, pero también es por falta de conciencia humana. Cuanto le cuesta al ser humano depositar los desechos en un recipiente, al parecer es un gozo arrojarlos en las vías o por lo menos lo hacen deliberadamente cuando le hacen un llamado de atención. Eso también viene desde la familia, principalmente de unos Padres que crecieron en medio de las religiones con un concepto de “Dios” y no de Padre, y que solo se busca cuando se está en medio de problemas para que me los solucione. Así también crecieron los hijos, con esa misma carencia del creador de vida, pero absorbiendo la malicia que se desarrolla en el mundo. Todos ellos con la falta de conciencia y respeto a las cosas, para ellos lo que cuenta es vivir la vida, disfrutar hasta que el cuerpo aguante, deleitarse en los placeres de la carne, entre eso destruyendo vidas y jugando con los sentimientos de alguien; todo ello pensando que se está comiendo al mundo, al contrario el mundo se lo está comiendo; es un gran banquete de la destrucción y muerte que opera dentro. En este mismo sentido, las personas solo luchan cada día por hacerse ricos, es un campo de batalla por la avaricia. 

El afán y la ansiedad por lo material es tan grande que no descansan en paz, pensando en que harán mañana cuando ni siquiera ha terminado el día de hoy; en lugar de preocuparse por lo espiritual que es lo importante, aprovechando los días porque son malos, en cualquier momento nos sorprende la muerte ya que somos como la neblina que estamos por poco tiempo y luego desvanecemos (Jacobo 4:14). 

 Solo cuando entendemos que lo más importante es lo espiritual, lo material pasa a un segundo plano. De allí la convocación de Sukot (tabernáculos), poder tener total dependencia del creador y no en los bienes que poseemos, en lo material, en la casa, en el carro, en el trabajo, en el sueldo. Por ende, la demanda del Eterno es que habitemos en una suka, en su abrigo, en su presencia que nos imparte gozo y así probarnos realmente si nuestra confianza esta en los techos de nuestra casa de concreto o realmente somos capaces de habitar en algo endeble, porque nuestra seguridad está en El. 

 Son tiempos decisivos y de grandes expectaciones, pero nuestro compromiso por nuestra vida, la de nuestras familias, la del país y mundo está en juego. Es momento de habitar bajo el abrigo del altísimo, buscar su presencia, amarle a través de practicar la justicia y estar en sintonía con su voluntad; es allí en la intimidad cuando podemos decirle con seguridad pase lo que pase: “Eres ¡Mi refugio! ¡Mi fortaleza! Mi Autoridad, ¡en quien confío!" (Salmos 91:2). Bendiciones a todos! @Jonathanor7