sábado, 6 de octubre de 2012

Habitando bajo el abrigo del Altísimo




Por: Jonathan Colina 

 Shalom, los días pasan, la ciencia se aumenta, la maldad se acrecienta y las personas siguen siendo las mismas y hasta peor, no importando el beneficio colectivo, sino el propio, de allí la apatía por la unión, solo impera el egoísmo y corrupción. 

Estamos viviendo tiempos cada vez más difíciles, en los cuales suelen verse el enfriamiento del amor y la ignorancia de los valores y principios y por sobretodo la indiferencia a la moral y la ética. Muchas personas hacen caso omiso, solo luchan por convicciones propias, intereses personales y el enriquecimiento en su vida para satisfacerse de lo material; no tomado en cuenta que todo eso en definitiva se convierte en una bomba de tiempo, pues de alguna manera caen en trampas y en muchas codicias insensatas y dañinas, las cuales hunden al ser humano en destrucción y perdición; ciertamente la raíz de todos los males es el amor al dinero (1 Timoteo 6:9-10). 

En todo el mundo vemos avances tecnológicos, pero en ningún lado vemos el cambio o avance humano, se ha quedado estancado en la maldad, imperando en el engaño y las acciones perjudiciales que atentan con sus vidas. Una muestra fehaciente es ver como la inseguridad azota al ser humano cada vez más, pero es evidente que todo tiene una raíz o una causa, en este sentido la falta de educación de los hijos que crecen con un vacio, por la falta de atención y completo descuido de sus padres, aparte la carente formación y disciplina, así como también la ausencia de los principios de aquel que lo creo; de allí que el salmista expresa que el joven solo guardara puro su camino cumpliendo la palabra de aquel que le dio la vida (Salmos 119:9).

 El vacio del creador en la vida de todos los Padres, se extiende a los hijos y así sucesivamente por todas las generaciones, hasta lo que tenemos hoy día: una generación corrupta y malvada, que cada vez mas va convulsionando, morando en valle de muerte, negándose a habitar bajo el abrigo del Altísimo, donde existe la única esperanza. 

El cambio y la rectificación del mundo debe ser responsabilidad de todos, porque si queremos cambiar el mundo comencemos primero por cambiar nosotros; si cambiamos nosotros cambiara nuestra familia, nuestro entorno; si cambia nuestra familia cambia la sociedad y si cambia la sociedad cambia la ciudad, si cambia la ciudad progresivamente cambiara los estados y por ende el país, pero si cambia los países cambiara el mundo, pero tengamos claro que no podemos cambiar el mundo, si antes no cambiamos nosotros mismos. 

Si los Padres siguen siendo irresponsables para traer al mundo muchos hijos con diferentes mujeres sin tener los recursos, eso genera un crecimiento en la pobreza, pero también si lo descuida, no lo forma, capacita, disciplina ni orienta, le generaría un vacio de educación, lo cual posteriormente se traduciría en un delincuente y fuese cómplice de los que promueven la inseguridad. Una generación que crezca con tantos vacios y necesidades, es una generación que apuesta a la violencia, porque para ellos es más fácil ser amigo de lo ajeno, que trabajar honestamente y ganarse el sustento. La perversión y corrupción está en su máximo nivel, que muchas personas se hacen ricos a costillas de otros, solo ocupan un puesto de trabajo por convicción. 

Por otro lado vemos la contaminación en todos los ámbitos, pero también es por falta de conciencia humana. Cuanto le cuesta al ser humano depositar los desechos en un recipiente, al parecer es un gozo arrojarlos en las vías o por lo menos lo hacen deliberadamente cuando le hacen un llamado de atención. Eso también viene desde la familia, principalmente de unos Padres que crecieron en medio de las religiones con un concepto de “Dios” y no de Padre, y que solo se busca cuando se está en medio de problemas para que me los solucione. Así también crecieron los hijos, con esa misma carencia del creador de vida, pero absorbiendo la malicia que se desarrolla en el mundo. Todos ellos con la falta de conciencia y respeto a las cosas, para ellos lo que cuenta es vivir la vida, disfrutar hasta que el cuerpo aguante, deleitarse en los placeres de la carne, entre eso destruyendo vidas y jugando con los sentimientos de alguien; todo ello pensando que se está comiendo al mundo, al contrario el mundo se lo está comiendo; es un gran banquete de la destrucción y muerte que opera dentro. En este mismo sentido, las personas solo luchan cada día por hacerse ricos, es un campo de batalla por la avaricia. 

El afán y la ansiedad por lo material es tan grande que no descansan en paz, pensando en que harán mañana cuando ni siquiera ha terminado el día de hoy; en lugar de preocuparse por lo espiritual que es lo importante, aprovechando los días porque son malos, en cualquier momento nos sorprende la muerte ya que somos como la neblina que estamos por poco tiempo y luego desvanecemos (Jacobo 4:14). 

 Solo cuando entendemos que lo más importante es lo espiritual, lo material pasa a un segundo plano. De allí la convocación de Sukot (tabernáculos), poder tener total dependencia del creador y no en los bienes que poseemos, en lo material, en la casa, en el carro, en el trabajo, en el sueldo. Por ende, la demanda del Eterno es que habitemos en una suka, en su abrigo, en su presencia que nos imparte gozo y así probarnos realmente si nuestra confianza esta en los techos de nuestra casa de concreto o realmente somos capaces de habitar en algo endeble, porque nuestra seguridad está en El. 

 Son tiempos decisivos y de grandes expectaciones, pero nuestro compromiso por nuestra vida, la de nuestras familias, la del país y mundo está en juego. Es momento de habitar bajo el abrigo del altísimo, buscar su presencia, amarle a través de practicar la justicia y estar en sintonía con su voluntad; es allí en la intimidad cuando podemos decirle con seguridad pase lo que pase: “Eres ¡Mi refugio! ¡Mi fortaleza! Mi Autoridad, ¡en quien confío!" (Salmos 91:2). Bendiciones a todos! @Jonathanor7

sábado, 5 de noviembre de 2011

¿Por qué me concedes un año más de vida?

Por: Jonathan Colina

Shalom, en cierto momento de meditación encontrándome en mi lugar de habitación y pronto a acercarse la fecha en la cual se marco una nueva entrada de un ser a este mundo terrenal, como lo es mi vida; no por voluntad humana si no por voluntad celestial, vino a mi pensamientos cierta interrogante, ¿por qué me concedes un nuevo año de vivencia en esta tierra? ante ello comenzaron a surgir tantas respuestas que recorrían desde lo más profundo de mi hombre interior, ese ser espiritual que posee una intima relación con el rey de los santos. Me di cuenta que lo primordial en esta vida es comprender de ¿dónde venimos?, ¿quiénes somos? y ¿a dónde vamos?, y es evidente que venimos de una creación celestial que utilizo instrumentos creacionales, como son seres humanos para traernos a este mundo físico, pues de alguna manera fue el mismo Padre Eterno que creo nuestros riñones, nos formo desde el vientre de nuestras madres, sus ojos estuvieron atentos a nuestro embrión, nos formo maravillosamente; por tanto hay muchos motivos para agradecer cada día de nuestra vida, porque con el simple hecho de respirar es motivo único y suficiente para honrar, exaltar y agradecer a nuestro padre, de allí la alabanza y servicio constante por tal obra maravillosa al crearnos (Salmos 139:13-16).

Sin embargo, todo no queda allí, eso apenas es el comienzo de todo un camino que debemos transitar, de allí la relevancia de saber quiénes somos y esa misma identidad es la otorgada por el creador cuando decidimos abrir nuestras vidas para que sea Él quien nos moldee conforme a su diseño y nos dé el mejor uso, sabiendo así que solo el creador sabe el buen funcionamiento de su creación, en base a ello la importancia de vivir como hijos (Juan 1:12) y no simplemente criaturas. Por consiguiente el saber a dónde vamos, de que estamos hecho y que recursos, talentos o dones poseemos para utilizarlo en pro del proyecto del creador. Pero lamentablemente hoy día los años de nuestras vida se han tomado en total vanidad, donde el ser humano simplemente se ha preocupado por ser uno más del montón y no marcar la diferencia dentro de este sistema hedonista, es así como carecen de propósito de vida y solo no hemos transformado en especie de parásito que ocupa un pequeño lugar en el globo terráqueo.

El tiempo se acelera, las personas alcanzan años de vida, pero siguen siendo los mismos de cuando nacieron, esas criaturitas traídas a la existencia que no sabían para que vinieron a este plano terrenal. Por eso cuando alguien cumple un nuevo año de vida, lo principal que le desean es “feliz cumpleaños”, declarando que alcance la felicidad (satisfacción plena) en este nuevo año de vida. El asunto es que las personas se esfuerzan mas por buscar tal felicidad ficticia que nunca es completa, porque solo depende del bienestar material y emocional (Casa, carro, dinero, profesional, familia), pero que carece de la plenitud espiritual y el cumplimiento del propósito creacional de cada individuo.

Es notorio destacar que las personas nunca desean: “que en este nuevo año de vida puedas seguir caminando y cumpliendo el propósito por el cual el Padre Eterno te trajo a este mundo”… Evidentemente hay tantas personas que solo existen en este mundo porque ocupan un lugar, pero no viven porque no toman decisiones, ni se preguntan el ¿por qué yo estoy en este mundo? ¿Para que el Eterno me trajo a este mundo?, ¿por qué es tan misericordioso que aun cuando soy injusto me sigue dando años de vida? Indudablemente las personas ni siquiera tienen tiempo para pensar y meditar, porque están tan enredados en este sistema absorbente y estresante que se olvidan de lo valioso, lo que en verdad es eterno; lo espiritual, pero esforzándose por ser felices en este mundo cuando el verdadero gozo esta en muestro creador (Nehemías 8:10) y padre de todo ser viviente.

El ser humano se divorcio del creador para transitar su propio destino y no el camino de vida establecido por el Padre, que al fin del cabo nos trae bendiciones, pero ha preferido vivir su espejismo de vida, deseando tener más años de existencia, pero es algo que solo está en la potestad del Padre y por si fuera poco nada le costaría decidir que no seas parte de este mundo. Cabe destacar que la escritura expresa que seguiremos viviendo, siempre y cuando retengamos en nuestro ser las palabras del Padre para obedecerlas (Proverbios 4:4, 3:1-2). De la misma manera alcanzaremos bendiciones y éxitos en todo lo que emprendamos como resultado de prestar oído a la voz del creador y caminar de acuerdo al propósito que nos ha sido encomendado (Josué 1:7-8; Deuteronomio 28:2).

Cada uno de nosotros debemos ser valientes y esforzados para tener larguras de días, actuando diligente y dignamente, para andar como sabios y no como necios, recordando así que los días son malos(Efesios 5:15) y en cualquier momento la muerte nos sorprende. Lo triste de todo esto es la condición que nos encuentra la muerte, pues de alguna manera si fuiste una persona que simplemente nació, creció y se desarrollo y nunca tuvo un propósito de vida, simplemente tus días fueron sin sentido y cada una de las acciones y decisiones fueron vanas. Lo importante no es que día nacimos ni como nacimos, lo importante es cuando morimos y en que condición lo hacemos, por eso el sabio salomón dijo en un momento “que mejor era el día de la muerte que el día de nacimiento” (Eclesiastés 7:1), ya que si alguien nace, nadie sabe cuál será su proceder, mientras que cuando el hijo justo y recto fallece, sabemos que se fue de este mundo en paz con la esperanza que recibirá su recompensa gloriosa. Por ende, el padre nos concede un nuevo año de vida para desarrollarnos como sus hijos y alcanzar plenitud cuando cumplimos con su propósito, lo importante es saber cual es y caminar en esa dimensión.

Cada año de vida es una nueva oportunidad para reflexionar en las cosas que estamos haciendo y las que estamos dejando de hacer, es un tiempo de meditación de nuestras vidas para encaminarnos hacia la meta de nuestro propósito, por muy difícil que sea la vida, los problemas y las circunstancias que se presentan; precisamente se requiere mucho ESFUERZO Y VALENTIA para no decaer ante las mismas. Por tanto, dijeron los sabios en un momento: “Tú, como individuo, eres especial, único, y completamente necesario. Ninguna persona viva, ninguna persona que haya vivido, y ninguna persona que vivirá, puede lograr el papel específico en la creación que el creador confió en ti.”

Gracias por concederme un nuevo año de vida Padre amado, y guíame por la senda de tu propósito.
EL FIN DE TODO ESTE ESCRITO ES TEMER AL ETERNO Y GUARDAR SUS MANDAMIENTOS, PORQUE ESO ES EL TODO DEL HOMBRE.

sábado, 29 de octubre de 2011

Iom Teruah: a la final trompeta...




Moréh Jonathan Colina

Shalom, es muy curioso cuando las personas hablan de la manifestación del Mesías porque siempre se saca a reducir que “el día y la hora nadie lo sabe”, solamente el Padre, pero realmente cuando estudiamos la escritura con objetividad y su fuente primaria nos damos cuenta que cada convocación tuvo su cumplimiento en el Mesías y que proféticamente la convocación de Iom Teruah( fiestas de las trompetas) se ha de cumplir cuando se presente el Mesías como rey de Israel a establecer el reino del Eterno.

El asunto es ¿cómo estar apercibido a una convocación tan importante? cuando ni siquiera la celebramos porque pertenece a la “ley mosaica”, pero realmente ¿será Moisés quien invento tal convocación?... 

El mismo Eterno dijo:
 “Habla a los hijos de Israel y diles: En el mes séptimo, el primero del mes será para vosotros de solemne reposo: una conmemoración al son de trompetas y una santa convocación” (Levíticos 23:24). 

Evidentemente tal mandato surge de la boca del Eterno, recordemos que no son fiestas de los judíos, dice al comienzo del capítulo 23 que son las convocaciones perpetuas de Adonai y si son perpetuas no se invalidan ni dejan de tener vigencia; siguen siendo de gran relevancia por la carga profética que posee y el anunciamiento del rey de reyes.  

Esta convocación es tan significativa, porque pudiera estarse cerrando esta etapa presente para darle entrada al reino del Eterno, por ello la importancia de estar apercibido en este tiempo redentivo y salvífico. 

Debemos evitar que el Mesías nos sorprenda como la generación de Noé, ni mucho menos que nos encuentre como las vírgenes insensatas que nos se prepararon a tiempo. El mismo Mesías con voz de mando, arcángel y el shofar (trompeta) del padre descenderá de los cielos y los muertos en El van a ser resucitados (1 Tesalonicenses 4:16), es así como vemos un evento tan importante como es la resurrección de los que durmieron en el Mesías y la nueva vida en el reino, así como también a la final trompeta; en un abrir y cerrar de ojos, la transformación de los vivos que experimenten ese momento tan glorioso (1 Corintios 15:52). 

Todo este majestuoso acontecimiento tiene algo en común, y es que sucederá “a la final trompeta”, y es notable comprender que tiene que ver con una convocación y sobretodo el último toque llamado Teruah, de allí la convocación de Iom Teruah y su connotación profética. 

El shofar también resonara fuertemente para reunir a los dispersos de las naciones y traerlos al santo monte; a Jerusalén, para postrarse ante el Creador de vida (Isaías 27:13). Debemos tener claro el tiempo profético que estamos viviendo, pues sabemos del cronológico pero desconocemos totalmente la línea profética del santo bendito sea y todo su proyecto de redención. 


Lamentablemente muchas personas viven con la consigna de que el “señor viene pronto”, pero realmente no viven apercibidos a esa llegada, pues el mismo Pablo dijo que velásemos y orásemos para que ese día no nos sorprenda como ladrón (1 Tesalonicenses 5:1-6).

Por consiguiente, Pablo no vio necesario escribir acerca del tiempo de la manifestación del Mesías porque es un pueblo apercibido y entendido que sabe perfectamente que la manifestación del Mesías será a la final trompeta, pero hay muchos; los que no están en la luz que serán sorprendido como ladrón, pero nosotros que estamos en luz, en esa revelación que el Padre nos ha dado no seremos sorprendidos como ladrón porque estaremos atentos en esta convocación de la final trompeta. No durmamos como los demás, pues conociendo este tiempo profético, ya es hora de que seáis levantados del sueño, porque ahora la salvación está más cerca (Romanos 13:11). 

Tengamos claro que cuando el Mesías se presente en una convocación como esta nos va a llamar benditos, siempre y cuando nos encuentre accionando conforme a la revelación que hemos recibido (Mateo 24:43-46) y no sumergidos en los deleites ni enredados en los negocios de la vida. 

Sabemos que el tiempo de la venida del Mesías es en una convocación de Iom Teruah, lo que desconocemos es “el día ni la hora” que se ha de presentar el Mesías en esa convocación, de allí la importancia de estar velando y orando para recibir a nuestro rey, de lo contrario, por desconocer el tiempo seremos sorprendidos como ladrón en la noche; como las vírgenes insensatas que no se prepararon para recibir a su esposo.

Y el séptimo ángel tocó el shofar, y hubo grandes voces en el séptimo cielo, que decían: "El dominio del mundo ha regresado a YHWH, y a su Mesías; y YHWH reinará por los siglos de los siglos"… (Apocalipsis 11:15) ¡Amén! 
¡JAG SAMEAJ IOM TERUAH!
@jonathanor7

¿Qué tanto amas a tu hermano?


Por: Jonathan Colina

Shalom, desde que nacimos se nos ha enseñado que uno de los mandamientos de Padre celestial es “amar al prójimo como a nosotros mismos”, pero una vez que entramos en este camino de redención tal mandato comienza a tomar forma y a comprenderse en mayor proporción, mas sin embargo casi siempre en pensamientos, palabras y no hechos. 

Debemos entender que el amor se expresa en hechos contundentes, que demuestren que lo nuestro no es un asunto de palabras sublimes sino de obediencia al creador, no es simplemente decir hermano como una muletilla que a veces es movida por la hipocresía y el engaño, es demostrar que ese hermano es de gran valor, por tanto debo atenderlo y velar por su vida. Muchas veces nos convertimos en personas crueles, desconociendo la vida de aquellos que llamamos hermanos; no sabemos si está pasando por necesidades, si carece de alguna ayuda, si ese hermano pudo comer en el día, si necesita algunas medicinas, si le hace falta ropa o zapatos o no tiene dinero para trasladarse a la congregación. Somos tan indiferentes con nuestros hermanos, que ni siquiera le enviamos un mensaje para saber como esta, o en algunos casos porque ha estado ausente por algunos días, sin embargo nos hacemos tal pregunta, pero quizás haya faltado por las necesidades antes mencionadas. El Mesías dijo claramente que amemos al prójimo como a nosotros mismos (Lucas 10:27), ahora bien, ¿de esa manera nos amamos nosotros?, ¿será que nosotros somos indiferentes si comemos o no? ¿Si no compramos las medicinas cuando estamos enfermos?, ¿si no compramos ropa y zapatos cuando nos hace falta?...

 Recordemos que así como te amas a ti, debes también amar a tu prójimo, así como satisface tus necesidades, no te olvides que existen personas que tú llamas hermanos que también poseen necesidades y debes ayudarle. Cuanto nos agrada hablar de los primeros creyentes en Hechos 2, pero no nos gusta experimentar y vivir lo que ellos vivieron. Es evidente como existía el temor al Eterno, de esta manera evidenciaban la obediencia al guardar los mandamientos del creador, pues sabían que amar al prójimo era tan importante que vendían sus propiedades y la repartían según la necesidad de cada uno (Hechos 2:45), pero ¿cuántos hoy día pueden hacer lo mismo? Para muchos lo importante es satisfacer sus propias necesidades, para otros luchar por alcanzar sus deseos y deleitarse en la senda de la vanidad. Muchos reconocen la necesidad de su hermano pero aun teniendo como ayudarle se hacen la vista gorda, no podemos negarle el bien a quien necesita, no podemos decirle que le ayudaremos luego cuando tenemos al momento como hacerlo (Proverbios 4:27-28). 

Debemos contribuir para suplir las necesidades de los santos, teniendo un mismo propósito en común, no creyéndonos más que nadie y echando a un lado la vanidad; amándonos unos a otros con amor fraternal(Romanos 12:10-16). El mismo Padre Eterno nos mando a guardar nuestro corazón de la mezquindad y de esta manera poder ayudar al hermano, hacerlo sin mala gana  y como resultado de ellos seriamos bendecido y prosperado en todo lo que emprendamos (Deuteronomio 15:8-10). 

Lamentablemente nos hemos vuelto pura letra, muchas palabras pero los hechos suelen no hacerse evidentes, nos hemos sumergidos en la apatía, dureza e  insensibilidad, no recordando que el amor es el vinculo perfecto y que debe experimentarse sin fingimientos (Colosenses 3:14-15), solo con acciones reales al respetar, valorar, estimar, cuidar y de esta manera como familia; como una casa, poder percibir el amor del Padre, bien dijo Pablo:Nada hagan por rivalidad o vanagloria; antes bien, en humildad, estimando cada uno a los demás, como si fueran mejores que ustedes, pongan la mira en los intereses de los otros y no solamente en los de ustedes”( Filipenses 2:3-4). Todos debemos trabajar como miembros  de un mismo cuerpo, bien unidos y entrelazados y de esta manera crezca y se edifique en amor (Efesios 4:16).  

No es saber mucho de amor, es vivir en amor, no es hablar de hermano, es tratarlo como tal, no es tener un don, ni comprender los misterios o conocer todas las verdades, es tener amor y demostrarlo al prójimo, de lo contrario nada eres (1 corintios 13:2). Recuerda que el rey justo dijo que nunca dejará de haber necesitados en la tierra, por lo cual nos mando a abrirle nuestras manos para ayudarlos (Deuteronomio 15:11). En fin, el amor no le hace mal al prójimo; porque el amor es el cumplimiento de la Torah (Instrucción del Creador).